LOS SECRETOS DE TU ALMA

Ven…

y sedúceme

con cada una de las frases

que siempre quisiste escuchar,

con tus manías y peculiaridades,

con tus sueños y esperanzas.

Ven y sedúceme

Con tus pequeñas grandes inseguridades

y sus fundamentos de papel,

con las fantasías de tu almohada,

con los anhelos de tu blúmer.

Sedúceme con tu luz,

pero también con tus tinieblas,

con la historia de tus labios,

con las memorias de tus manos,

con las idas y venidas,

con el amor y sus caídas.

En fin,

sedúceme con cada uno

de los secretos de tu alma.


EL AMOR DE NUESTRAS VIDAS

Solemos pensar que el amor de nuestras vidas existe, que aguarda en algún lugar, y debemos hallarlo si queremos alcanzar la verdadera felicidad. La realidad es que no… no existe, o por lo menos no lo hace hasta tomar la forma que delimitan nuestras manos.

El amor de la vida es forjado, como lo indica su nombre, durante días y noches, entre caídas y heridas, en el resurgir tras los tropiezos, en el transcurrir de nuestras vidas.


 

EL SUICIDA

…el vacío en su alma era demasiado desgarrador para continuar intentándolo. Quitó el anillo de su dedo y lo ubicó junto a un trozo de papel que yacía intacto sobre la mesa de noche desde hacía más de una semana. Subió a la azotea, aún en pijamas, y se suspendió en el borde para contemplar sus dedos acariciando el vacío. Cerró los ojos, extendió los brazos, y la ausencia en su pecho le indicó que, por primera vez, tenía el control de su destino. Se dejó caer en las manos de Newton y la gravitación universal. La vida no pasó ante sus ojos, no hubo redención, no encontró la libertad ni el control efímero de hace unos​ instantes; solo el terror, solo la precipitación en alianza con el pánico para desdibujar su rostro. Sumido en la impotencia del arrepentimiento emitió un grito sordo para terminar despertando envuelto en las sábanas del dormitorio. Fue por un vaso con agua para despejar la mente, para diluir el miedo. Al entrar de nuevo en la habitación las reflexiones yacían​ en el olvido.

A la mañana siguiente el vacío en su alma era demasiado desgarrador para continuar intentándolo. Quitó el anillo de su dedo y lo colocó junto a un​  trozo de papel…


CAMINANTE DE LA REALIDAD

En mi tiempo ya no hay espacio para anhelos

en mi poesía no hay cabida para el amor

y es que ya no sueño ni dormido ni despierto

Soy un caminante de la realidad

 

la fe es humana y me sé animal

el amor es quimera y conozco su espejismo

 

Expatriado de la ilusión

Ciudadano de la materia

Peregrino de la certeza

 

No espero a nadie en la nada

La conciencia es un camino

que se transita solo.


 

VORACIDAD

Oh! Que será de mí

De la impasible voracidad de mi alma

El cuerpo no sacia lo que el alma no encuentra

Matizo el hambre con bocados furtivos

Cubro el espacio sin llenar el vacío

Lo tomo todo – No tengo nada

 

¿Qué saciará el apetito

de la comunión de la carne con el hambre?

 

Poseo a  la mujer del vecino

Oculto mis sobras de las bocas en olvido

Tomo partido de los pobres diablos

Y consumo hasta el último aperitivo en la bandeja

Lo tomo todo – No tengo nada.